Existes, pero no apareces
Cuando alguien en Durango busca lo que vendes, aparece tu competencia. Tu negocio sale incompleto, con datos viejos, o no sale.
La mayoría de los sitios de negocio están hechos para verse bien, no para que alguien te escriba. Nosotros hacemos lo segundo: una página enfocada en una acción, con la estructura que Google entiende y la medición de cuántos llegan y de dónde.
El problema casi nunca es el diseño. Es que el sitio no fue hecho para que pase algo después de que la persona llega.
Cuando alguien en Durango busca lo que vendes, aparece tu competencia. Tu negocio sale incompleto, con datos viejos, o no sale.
El visitante entra, no entiende en diez segundos qué vendes ni qué tiene que hacer, y se va. No hay un botón claro ni un motivo para escribirte hoy.
No hay forma de saber cuántas personas llegaron, de dónde vinieron ni cuántas te escribieron. Sin ese número, cualquier decisión sobre el sitio es una corazonada.
El mismo orden en todos los proyectos. La herramienta con la que se construye es lo de menos y se decide al final, no al principio.
Antes de diseñar, definimos cuál es la acción que quieres que ocurra y a quién le estás hablando. Un sitio que le habla a todos no le habla a nadie.
Cada página responde a una cosa, con títulos, jerarquía y datos estructurados correctos desde el inicio. Es trabajo de una sola vez y decide si te encuentran.
Escribirte por WhatsApp, agendar o pedir una cotización. Una, no cinco. Los sitios pierden clientes por ofrecer demasiadas salidas, no por falta de secciones.
Cuántos entran, de dónde llegan y cuántos te contactan. Sin eso no se puede mejorar nada después, y es lo primero que falta en casi todos los sitios que revisamos.
Negocios donde el cliente busca antes de decidir y donde una consulta vale lo suficiente como para pelearla. Si tu giro no está en la lista pero cumple con eso, aplica igual.
El negocio no tenía presencia propia: el menú, los horarios y las promociones vivían solo en redes sociales.
Sitio con menú por categorías, ubicación y horarios, reseñas y promociones vigentes.
Sitio publicado y en uso como referencia del negocio para clientes nuevos.
Depende del tamaño del sitio y de qué tan rápido nos pases los textos, las fotos y los accesos. El plazo de referencia es [pendiente: semanas de entrega de un sitio estándar] a partir de que tenemos el contenido completo.
[pendiente: si el dominio y el hosting se incluyen, se contratan a tu nombre o se cotizan aparte] Lo que sí es fijo: los servicios de terceros quedan siempre a nombre de tu negocio, para que no dependas de nosotros para conservarlos.
Casi siempre sí. Revisamos qué se aprovecha y qué se rehace: hay sitios donde basta reordenar la estructura y la acción principal, y otros donde rehacerlo cuesta menos que remendarlo. Eso sale del diagnóstico, antes de cotizar.
Sí, y qué tanto depende de cómo se construya. Lo definimos contigo antes de empezar. Después de la entrega, [pendiente: qué cubre el mantenimiento y por cuánto tiempo].
30 minutos, sin costo. Salimos de ahí sabiendo si tu problema es el sitio o es otra cosa. Si es otra cosa, te lo decimos.